Patologías Más Comunes

Pie sin Patologías

En un pie sin patologías existe un balance total de las cargas sobre el pie, los tobillos no tienden a girar ni hacia el interior ni hacia el exterior. Las distintas patologías del pie tales como callosidades, Fascitis plantar, Metatarsalgias y otras son principalmente producidas por los desbalances del pie en carga.

Pie Plano

Se caracteriza por el colapso del arco del pie, ocasionando que toda la superficie de la planta tenga contacto con el suelo. Aunque no afecta el reflejo plantar o la capacidad de desplazamiento, la falta de un sostén al arco produce dolor en articulaciones vecinas como el tobillo, las rodillas o la columna.

Pie Cavo

Es un pie que presenta una bóveda plantar excesiva ciertas zonas que normalmente están en contacto con el suelo, en este caso no lo están y, por lo tanto, las cargas se concentran en una menor superficie que en un pie normal. Las zonas sobrecargadas son la cabeza de los metatarsianos y el talón, causando dolor por la presión aumentada en estas zonas de apoyo.

Fascitis Plantar

La fascia plantar es un delgado ligamento que conecta el talón a la parte delantera del pie que estabiliza y mantiene el arco plantar. El estiramiento de esta membrana causa inflamación y dolor. Ignorar la condición, puede llevar a desarrollar dolor crónico en el talón y cambiar la forma de caminar causando daño a las piernas, las rodillas, las caderas y la espalda.

Tendinitis del Aquiles

Es la inflamación de las fibras del tendón de Aquiles y puede ser en su recorrido o en su inserción que es a nivel del hueso calcáneo (talón). Puede ser causado, entre otras razones, por cambios en la altura del tacón, en hombre o mujer. El tendón sufre una tracción desacostumbrada en condiciones de esfuerzo, provocando su irritación.

Callosidades

El callo o callosidad es piel engrosada en las plantas de los pies causada por una fricción o presión en cualquiera de las partes del pie, generalmente ocasionada por un calzado inadecuado.

Metatarsalgia

Es una afección dolorosa del metatarso, la región del antepié situada entre el tarso y las falanges de los pies; es uno de los puntos del pie sobre los que se apoya el peso del cuerpo al caminar o correr, coincidiendo con la flexión dorsal del mismo. El afectado comienza a sufrir dolor al realizar ejercicios intensos o al caminar. El dolor se va intensificando hasta el punto en el que el afectado puede sentir dolor con sólo caminar o incluso sin tener que apoyar el pie.

Dedos de Martillo

También conocidos como dedos en garra, es una deformidad en la que uno o más dedos del pie se flexionan y encorvan adquiriendo la apariencia de una garra. Debido a la curvatura del dedo, es común que aparezca una callosidad (ojo de pollo) en la parte prominente de la flexión, que ocasiona intenso dolor.

Pie de Charcot (Pie Diabético)

Es el repentino debilitamiento de los huesos del pie, que puede presentarse en personas con una importante lesión nerviosa (neuropatía). Los huesos se debilitan al punto de fracturarse y con el andar continuado el pie eventualmente modifica su forma. A medida que el trastorno progresa, el arco se vence y el pie adopta una forma convexa, toma la apariencia de una mecedora, dificultando mucho el caminar.

Espolón Calcáneo

Aparece al estar la planta del pie sometida a una presión importante durante un período prolongado de tiempo. Para compensar el daño repetido en la inserción de la fascia, en la parte anterior del hueso calcáneo (talón), el cuerpo intentará repararla de la misma manera que una fractura ósea, es decir rodeando y protegiendo la zona lesionada mediante un proceso inflamatorio, que posteriormente se calcifica. Ello tiene como resultado la aparición de una formación ósea en el talón llamada espolón calcáneo.